El
Chanchullo del Siglo XXI
Willmer González
En
la actualidad, Venezuela, de la mano de su presidente Hugo Chávez, desarrolla
un sistema político proveniente de una corriente económica, como lo es el
Socialismo, desde el año 2005 en el que el mandatario, dentro del marco del V
Foro Social Mundial (30 de enero), introdujo el norte al que sintió que debía
ir el país.
Sin
embargo el movimiento no iba del todo acorde con lo aprendido de la filosofía y
economía marxista, pues además de agregar un término al nuevo sistema (Siglo
XXI), Chávez ideó a conveniencia (quizás electoral-populista) un proceso de
desarrollo social – democrático que pudiera ser aceptado por el pueblo, que aun
confiaba con una abrumadora mayoría en sus ideas.
Para
muchos el pionero del llamado Socialismo del Siglo XXI es el mismo presidente
venezolano, pero hay trabajos y publicaciones atribuidos a Heinz Diéterich en
1996, que revelan una ideología desarrollada y basada en la visión de Karl Marx,
en la que refiere esta corriente como un proceso lograble, siempre y cuando
cumpla con los principios del Socialismo.
Chávez
por otro lado, pretendiendo mofarse de la historia y del pueblo venezolano,
mostró con astucia un concepto más ligero que nació presuntamente en el golpe a
Carlos Andrés Pérez en 1992 (algo que aseguró más de 10 años después). Para el
presidente actual, la Revolución Bolivariana y el Socialismo del Siglo XXI
comenzaron en aquella oportunidad para luego mostrarse con varias etapas de
transición en momentos específicos y “pensados” con anterioridad: su liberación
en 1994, su victoria en 1998 donde llega a la presidencia luego de una ola de
sentimientos por los partidos, el “multigolpe” de estado en el 2002 y su
reelección en el 2006.
Ahora
bien, ¿qué profesa este sistema innovador Revolucionario? Profesa una igualdad
económica – social: todas las clases pasarían a formar parte de una unidad
comunal en igualdad de condiciones; una democracia participativa: procesos
electorales en las que el pueblo, bajo un ente no gubernamental y completamente
“imparcial” vigilaría los procedimientos del sufragio y un sentimiento
patriótico como nunca antes ha tenido el país (la conducta de los militares
dentro del Socialismo del siglo XXI expresa su apoyo total, casi obligado al
movimiento que realiza su comandante Chávez, al punto de emitir la consigna
Patria, Socialismo o Muerte, venceremos).
La
realidad es que el proceso se ha salido de las manos del presidente y lo que
una vez fue un sistema prometedor, nuevo y revolucionario, hoy es simplemente
un término que se le acuña al chanchullo de 14 años de vida que tienen Chávez y
sus allegados. Para una igualdad económica debe hacerse en aras al buen
funcionamiento de todos los factores que fortalecen la economía del país: aumentar
la producción sin expropiar la propiedad privada (que nos llevaría al
socialismo común Marxista). Para alardear sobre la democracia participativa no
se debe tomar en cuenta la cantidad de elecciones, sino el contexto en las que
se realizan y para lograr una Venezuela progresista, estable económicamente,
educada y culta, hay que mirar hacia adelante y no hacia atrás.
Wilmer: La usabilidad està del todo ausente en esta pàgina. ( no la presentas, no hay links, hipertxtos, foto del autor, mucho menos perfil,etc.). Este concepto fuè descrito en clase. En cuanto al artìculo esta bastante bien en relaciòn a claridad, consistencia y coherencia textual. No obstante, el tìtulo luce un tanto temerario "El Chanchullo" plantea de entrada algo sòrdido, trampooso, de beneficio particular; lo cual obviamente, no es el tòpico que luego se desarrolla.
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