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viernes, 7 de septiembre de 2012


El Chanchullo del Siglo XXI

Willmer González

En la actualidad, Venezuela, de la mano de su presidente Hugo Chávez, desarrolla un sistema político proveniente de una corriente económica, como lo es el Socialismo, desde el año 2005 en el que el mandatario, dentro del marco del V Foro Social Mundial (30 de enero), introdujo el norte al que sintió que debía ir el país.

Sin embargo el movimiento no iba del todo acorde con lo aprendido de la filosofía y economía marxista, pues además de agregar un término al nuevo sistema (Siglo XXI), Chávez ideó a conveniencia (quizás electoral-populista) un proceso de desarrollo social – democrático que pudiera ser aceptado por el pueblo, que aun confiaba con una abrumadora mayoría en sus ideas.

Para muchos el pionero del llamado Socialismo del Siglo XXI es el mismo presidente venezolano, pero hay trabajos y publicaciones atribuidos a Heinz Diéterich en 1996, que revelan una ideología desarrollada y basada en la visión de Karl Marx, en la que refiere esta corriente como un proceso lograble, siempre y cuando cumpla con los principios del Socialismo.

Chávez por otro lado, pretendiendo mofarse de la historia y del pueblo venezolano, mostró con astucia un concepto más ligero que nació presuntamente en el golpe a Carlos Andrés Pérez en 1992 (algo que aseguró más de 10 años después). Para el presidente actual, la Revolución Bolivariana y el Socialismo del Siglo XXI comenzaron en aquella oportunidad para luego mostrarse con varias etapas de transición en momentos específicos y “pensados” con anterioridad: su liberación en 1994, su victoria en 1998 donde llega a la presidencia luego de una ola de sentimientos por los partidos, el “multigolpe” de estado en el 2002 y su reelección en el 2006.

Ahora bien, ¿qué profesa este sistema innovador Revolucionario? Profesa una igualdad económica – social: todas las clases pasarían a formar parte de una unidad comunal en igualdad de condiciones; una democracia participativa: procesos electorales en las que el pueblo, bajo un ente no gubernamental y completamente “imparcial” vigilaría los procedimientos del sufragio y un sentimiento patriótico como nunca antes ha tenido el país (la conducta de los militares dentro del Socialismo del siglo XXI expresa su apoyo total, casi obligado al movimiento que realiza su comandante Chávez, al punto de emitir la consigna Patria, Socialismo o Muerte, venceremos).

La realidad es que el proceso se ha salido de las manos del presidente y lo que una vez fue un sistema prometedor, nuevo y revolucionario, hoy es simplemente un término que se le acuña al chanchullo de 14 años de vida que tienen Chávez y sus allegados. Para una igualdad económica debe hacerse en aras al buen funcionamiento de todos los factores que fortalecen la economía del país: aumentar la producción sin expropiar la propiedad privada (que nos llevaría al socialismo común Marxista). Para alardear sobre la democracia participativa no se debe tomar en cuenta la cantidad de elecciones, sino el contexto en las que se realizan y para lograr una Venezuela progresista, estable económicamente, educada y culta, hay que mirar hacia adelante y no hacia atrás.

1 comentario:

  1. Wilmer: La usabilidad està del todo ausente en esta pàgina. ( no la presentas, no hay links, hipertxtos, foto del autor, mucho menos perfil,etc.). Este concepto fuè descrito en clase. En cuanto al artìculo esta bastante bien en relaciòn a claridad, consistencia y coherencia textual. No obstante, el tìtulo luce un tanto temerario "El Chanchullo" plantea de entrada algo sòrdido, trampooso, de beneficio particular; lo cual obviamente, no es el tòpico que luego se desarrolla.

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