El
imperio comunicacional venezolano
La comunicación es la
herramienta que tienen los seres vivos para expresarse; desde el inicio de los
tiempos todos nos hemos visto obligados a comunicarnos con nuestro entorno. Es
una premisa muy conocida por todos, quizás un tanto trillada, pero no deja de
ser la realidad.
En el área política no
es la excepción; el poder comunicacional que tiene un presidente recae en la
capacidad que tiene de llegar a quienes pretende llegar y en las herramientas o
medios disponibles para transmitir su mensaje. Sin embargo poder comunicacional
puede referirse a una virtud por parte del emisor, como también al poder en sí
que posee por jerarquía, prestigio u otra cualidad que asciende su presencia.
El presidente de
Venezuela, Hugo Chávez, es para muchos un personaje con el don de la palabra;
sus asesores dentro de su carrera política lo han llenado de virtudes que le
han permitido mover masas en todo el país para sus campañas y en Latinoamérica para
su movimiento e ideología. Desde su llegada en el año 1999, electo por una
inmensa mayoría para ejercer como primer mandatario, Chávez ha aprovechado su cargo
para usar a los medios de la nación como canales informativos de sus obras e
incluso caprichos.
Aló Presidente, micros
promocionales en donde refleja el trabajo de sus gestiones y las interminables
e innumerables transmisiones en cadena nacional, son algunas de las
herramientas usadas por el presidente venezolano, que lo han establecido (según
lo refleja su alto porcentaje de popularidad hasta la fecha) como un líder
capaz de llegar a los receptores de una manera directa y efectiva. En cuanto a
concentraciones y marchas se refiere, Chávez también goza de un dominio notable
de las masas, a pesar de que su lenguaje pueda ser bizarro o incluso vulgar; lo
que confirma su habilidad para expresar un mensaje que será bien recibido e
incluso emulado.
La realidad es que su
capacidad se ve amañada por el abuso de poder, el cual le permitió cubrir las
ausencias físicas de su campaña presidencial en el 2012 con transmisiones en
cadena de mayor cantidad de tiempo que el permitido por la constitución.